¿Qué es lo contrario de la viagra?

Lo contrario de la viagra, en teoría, sería un anafrodisíaco que reduce el deseo sexual; pero no existe un verdadero «anti-viagra» reconocido por la medicina.

Lo contrario de la viagra, en sentido teórico, sería un anafrodisíaco: una sustancia que reduce el deseo sexual en lugar de favorecer la erección. Conviene aclarar de entrada que no existe un verdadero «anti-viagra» reconocido por la medicina, porque la viagra y los anafrodisíacos actúan sobre planos distintos: uno sobre el mecanismo físico de la erección, el otro sobre la libido.

La viagra (sildenafilo) mejora el flujo de sangre al pene para facilitar la erección. Buscar su «opuesto» obliga a precisar qué se entiende por contrario: ¿lo que reduce el deseo, o lo que dificulta la erección?

Qué es un anafrodisíaco

El término anafrodisíaco designa una sustancia que disminuye el deseo sexual, lo opuesto a un afrodisíaco. Algunas personas recurren a ellos para controlar una libido muy elevada o la hipersexualidad. Son, sin embargo, sustancias poco habituales y no comparables, por reconocimiento médico, a un fármaco como la viagra. A lo largo de la historia se han atribuido propiedades anafrodisíacas a diversas hierbas y alimentos, pero la mayoría carecen de respaldo científico sólido; se trata más de creencias populares que de tratamientos reconocidos.

Por qué no es realmente el opuesto de la viagra

La diferencia clave está en el objetivo. La viagra actúa sobre el aspecto físico: facilita la erección mejorando la circulación. El anafrodisíaco actúa sobre el aspecto psicológico, reduciendo el deseo. Son dimensiones distintas: el sildenafilo no aumenta la libido, sino que hace posible la respuesta física cuando el deseo ya existe. Por eso llamarlos «opuestos» es impreciso.

Fármacos que pueden reducir la erección

Si se busca algo que actúe «al contrario» en el plano físico, hay que recordar que ciertos medicamentos, tomados por otros motivos, pueden tener como efecto secundario la disminución de la erección o del deseo: es el caso de algunos antidepresivos, de fármacos para la tensión o de tratamientos hormonales. No son «anti-viagra»: se trata de efectos indeseados, no de una acción buscada. Este punto lo desarrollamos en nuestro artículo sobre los antidepresivos y la disfunción eréctil.

¿Existe un «opuesto» reconocido?

En la actualidad no existe un opuesto a la viagra reconocido por la medicina en forma de fármaco con receta: la idea del anafrodisíaco sigue siendo sobre todo teórica. Quien quiera entender cómo actúan de verdad los fármacos sobre la función sexual puede partir de nuestro artículo sobre los ingredientes del Viagra y sobre la píldora azul. Para una visión general, consulta nuestra guía sobre la disfunción eréctil.